Así participan los colombianos en las elecciones Presidenciales

Los años 1958, 1970, 1974 y 1998 reflejaron la mayor participación de los colombianos en elecciones presidenciales, superando el 50%. El año 1974 fue el año que demostró el nivel más alto de intervención política de los colombianos para elegir como Presidente de la República, con una votación del 58.47%.

A poco tiempo de celebrarse la elección de Presidente y Vicepresidente de la República para el periodo 2014 – 2018, vale la pena analizar la participación que la población colombiana habilitada enel censo electoral, ha tenido durante las últimas 17 elecciones presidenciales, incluyendo las de segunda vuelta.

Las cifras reflejan que a pesar de que el censo electoral creció de 1958 a 2010, en un promedio de 1.893.699 ciudadanos por cada elección presidencial, es decir en aproximadamente un 7.69% por periodo presidencial y en un 99.97% en los últimos 52 años, la participación política siempre ha fluctuado en el 56.52%.

Si bien el crecimiento poblacional por cada elección ordinaria es en promedio del 7.69%, solamente en los años 1958, 1970, 1974 y 1998 la participación superó el 50%, siendo 1974 con una votación del 58.47% el año que demostró el nivel más alto de intervención política de los colombianos para elegir como Presidente de la República a Alfonso López Michelsen, quien obtuvo una votación individual de 2.929.719 respecto de la votación total que fue de 5.218.855.

Por otra parte los años con más baja participación política fueron: 1994 que en la primera vuelta reportó un 33.95% siendo la participación más baja en los últimos 17 comicios, seguida de 1966 con un 40,07%; 1978 con un 40,34% y 1998 en la segunda vuelta presidencial con un 40.99%.

Finalmente en el año 1962 se obtuvo 48,75% de participación; en 1982 ascendió al 49,76%; en 1986 se registró el 46,30%; en 1990 la participación fue del 42,48%; en la segunda vuelta de 1994 fue el 43.32%; en el año 2002 se obtuvo 46,47%; en 2006 el 45,05% y en 2010 tanto en primera como en segunda vuelta se registro una participación del 49.29% y 44.34% respectivamente. Estos han sido los años en los que la asistencia de los colombianos a las urnas, no ha llegado a sus niveles más bajos pero tampoco han superado una intervención correspondiente a por lo menos la mitad del censo electoral habilitado para votar.

Se destaca el año de 1994 que en la primera vuelta obtuvo la votación más baja del 33.95% y en la segunda vuelta del 43.32%, pues a pesar del aumento de un 9.37%entre una y otra vuelta, no logró llegar a por lo menos el 50% de ciudadanos habilitados en el censo electoral que hayan ejercido su derecho al voto.

Del mismo modo en los 52 años en los que los colombianos han designado Presidente de la República, el abstencionismo ha sido de alguna manera el ganador de los comicios electorales, pues pese a que la población aumenta y por ende el censo electoral, pese a que cada vez la Ley establece mayores garantías electorales como la Ley 1227 de 2008 de voto bajo techo entre otras, que facilita el acceso de los ciudadanos a lugares de votación más cómodos, en los que el agua o el sol no sean excusa para no acudir a la urnas o medidas como las recientemente aplicadas que benefician al votante en cuanto a las garantías para sufragar y en el tiempo que este debe invertir en ejercer un derecho amparado por la Constitución, la intervención de los colombianos en estas decisiones que afectan el país, siempre quedan en manos de los pocos que acuden a las urnas.

Medidas como la inscripción de cédulas en puestos de votación cercanos a su lugar de residencia o en zonas cercanas, la ampliación de los horarios de atención durante el periodo de inscripción en las 1.154 sedes con que cuenta la Registraduría Nacional del Estado Civil en todo el país, con el fin de que aquellos a quienes la jornada laboral no les permite desplazarse, cuenten con espacios disponibles para inscribir su cédula y ejercer su derecho al sufragio, o como la reciente medida reglamentada por la Ley 1475 de 2011 que amplió el periodo de inscripción de cédulas a diez (10) meses, la depuración constante del censo electoral como una medida que evita el uso de cédulas de ciudadanía de colombianos fallecidos o como la ampliación del periodo de votación en exterior, son entre otras, varias de las medidas que se han adoptado para que la participación colombiana en aspectos políticos se eleve.

Así mismo y en aras de afianzar la confianza de los colombianos en los procesos electorales, la Registraduría Nacional del Estado Civil, ha adoptado a lo largo de los años diversas medidas y efectuado análisis que eviten diversas anomalías:

A partir de la Constitución Política de Colombia de 1991, el uso de la tinta indeleble a la hora de votar se eliminó, amparando el derecho ciudadano a la privacidad del voto. El sufragio fue público hasta la reforma de 1853 y desde entonces hasta hoy ha sido formalmente secreto.

Posteriormente para los años de 1855 y 1856 se dictaron políticas que prescribieron la utilización de las “boletas” o papeletas, las cuales debían ser “impresas o manuscritas y se encerrarán en una cubierta de papel blanco, de modo que pueda cerrarse en forma de carta”. Cada elector depositará en la urna electoral, “que será una caja de madera con una abertura que no baje de 8 centímetros”.

A partir de 1988 la Ley 62 en su artículo 124 definió “en la elección para Presidente de la República, los ciudadanos votarán con tarjetas electorales que llevarán impresos los símbolos, emblemas y colores de los diferentes partidos o movimientos políticos que participen en las votaciones, con impresión clara del nombre y apellidos del respectivo candidato”.

Actualmente los colombianos cuentan con diseños de tarjetas electorales, que les permiten identificar por quien desean votar, pues en su mayoría cuentan con la foto del candidato y el logo que lo identifique y en el caso de elecciones con gran cantidad de candidatos con cuadernillos adicionales para identificar el candidato de su preferencia.

Si bien es cierto que la Registraduría Nacional del Estado Civil, tiene una función de logística es todos comicios, contempla para cada elección ordinaria, una partida presupuestal la cual es destinada a socializar en medios de comunicación variados temas: cómo votar, salas de prensa disponibles para periodistas quienes son los encargados de transmitir información relevante para la ciudadanía durante las jornadas electorales.

Así mismo se realiza pedagogía en medios escritos, radiales y televisivos para que los colombianos acudan a las urnas y ejerzan su derecho constitucional, aun así con todos estos esfuerzos, las cifras demuestran que la participación política sigue constante, lo cual puede llevar a concluir que más allá del empeño que la Registraduría debe hacer como ente encargado de la logística electoral, cabe pensar que quizás falta educación en democracia o la confianza de los abstencionistas sigue sin subir un peldaño a fin de que los empuje a llegar a las urnas.

Finalmente cabe destacar como resultado positivo la disminución que en las elecciones presidenciales ha presentado el voto nulo, presentándose en 1958 con un 0.06% en una votación total de 3.108.567 respecto de un 1.48% en 2010, con una votación total de 13.296.924. Reflejando un promedio de voto nulo en los últimos 52 años de 1.31% exceptuando el año de 1962 en el que de 2.634.840 votos totales, 683.436 fueron nulos, lo cual correspondió al 26% de la votación total.

Elecciones presidenciales 1958 - 2010
Año Censo Votos válidos Votos en
blanco
Votos
nulos
Tarjetas no
marcadas
Votación
total
Participación Abstención
1958 5.365.191   8.303 2.165   3.108.567 57,71 42,29
1962 5.404.765   5.822 683.436   2.634.840 48,75 51,25
1966 6.611.352   9.824 5.529   2.649.258 40,07 59,93
1970 7.683.785   36.892 5.426   4.036.458 52,53 47,47
1974 8.925.330   6.722 5.869   5.218.855 58,47 41,53
1978 12.580.851   9.923 7.871   5.075.719 40,34 59,66
1982 13.734.093 6.815.660 8.996 9.594   6.834.250 49,76 50,24
1986 15.611.274   42.205 8.119   7.228.676 46,30 53,70
1990 14.237.110 6.002.274 77.727 45.302   6.047.576 42,48 57,52
1994
(1ª vuelta)
17.146.597 5.791.332 65.116 29.999   5.821.331 33,95 66,05
1994
(2ª vuelta)
17.146.597 7.382.653 72.536 45.089 43.446 7.427.742 43,32 56,68
1998
(1ª vuelta)
20.857.801 10.630.623 122.431 79.396 54.384 10.753.465 51,56 48,44
1998
(2ª vuelta)
20.857.801 12.146.929 373.659 108.794 48.966 12.310.107 40,99 59,01
2002 24.208.311 11.051.645 196.116 149.123   1.149.734 46,47 53,53
2006 26.731.700 11.864.410 226.297 132.332 44.995 12.041.737 45,05 54,95
2010
(1ª vuelta)
29.983.279 14.572.593 223.977 170.874 37.553 14.781.020 49,29 50,71
2010
(2ª vuelta)
29.983.279 13.061.192 444.274 198.003 37.729 13.296.924 44,34 55,66

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