
Propuestas para una reforma electoral estructural
|
Esas eventuales reformas estarían relacionadas, entre otros con el voto preferente, la financiación de campañas y los topes de gastos, los mecanismos para controlar las distintas modalidades de fraude electoral y la conveniencia de una circunscripción regional para el Senado de la República. Dos años atrás, específicamente antes de la aprobación de la Reforma Política de 2009, el Registrador presentó algunas propuestas que aún no han sido acogidas por el legislativo, y que en las actuales circunstancias, cobran vigencia. Derechos y deberes a la par Para el doctor Carlos Ariel Sánchez Torres, una reforma electoral debe guardar sentido de proporcionalidad entre los derechos fundamentales comprometidos, los deberes de los partidos y candidatos, y la modernidad, capacidad técnica, logística, financiera y humana de los organismos que hacen y realizan las elecciones. “Si una de estas piezas del sistema no está a plenitud de condiciones frente a la otra, todo reforma constitucional o legal puede verse frustrada en el corto, mediano y largo plazo”, dijo en ese momento. La ‘receta’ propuesta en 2008 por el Registrador, para sacar adelante la reforma política y electoral, tocó varios aspectos deben ser ahora materia de análisis y discusión democrática. 1. Partidos con listas únicas y cerradas Eliminar el voto preferente y conformar listas únicas y cerradas, asegura reglas y mecanismos claros, objetivos y transparentes para la escogencia de candidatos, miembros del partido, directivos y la ejecución de los dineros recaudados por cuenta de la financiación política o electoral. La escogencia de candidatos en consultas internas jalona el proceso competitivo y aumenta la fiscalización sobre la influencia de dineros ilícitos al interior del mismo partido. 2. Senado con circunscripción nacional y regional Debido a las diferencias culturales de cada región del país y a la posibilidad de que el régimen sancionatorio deje a una región sin representación, sería conveniente cambiar la circunscripción electoral del Senado de la República para permitir la elección de un senador por cada departamento, además de los que se elijan por circunscripción nacional, sin aumentar el número de curules vigentes. 3. Financiación anticipada de campañas Si las normas electorales persiguen erradicar la intromisión de dineros ilícitos en las campañas y garantizar la igualdad de oportunidades entre los distintos candidatos, la financiación electoral debe ser previa a la elección. Esta financiación, por lo menos de manera transitoria, debería ser primordialmente estatal. 4. Inscripción de candidatos por grupos de ciudadanos Reconociendo que la soberanía popular es un principio y un valor constitucional, se deben fortalecer las opciones en donde la sociedad política expresa su voluntad por vías distintas de la partidista. En este sentido, es importante flexibilizar las opciones para que grupos significativos de ciudadanos inscriban candidatos. 5. Prudencia frente al voto electrónico La Ley 892 de 2004 ordena la adopción del voto electrónico en el sistema electoral colombiano. Sin embargo, es conveniente tener prudencia sobre este tema, ya que cambiar el sistema actual de conteo manual de votos -que es tangible- por uno automático no es sólo escoger una “urna virtual”. Es mucho más que eso: es evitar la manipulación de los resultados y las posibilidades de suplantación de identidad, y eso implica tener la seguridad de que el sistema está blindado contra todo intento o errores de procedimiento (arquitectura lógica y física y administración del sistema), ataques internos realizados por quien suministra o administra la solución informática, ataques de “hackers” o grupos ilegales o focos de corrupción, que el voto se contabiliza más de una vez, etc. Además, la implementación del voto electrónico exige un gran apoyo financiero y técnico para diseñar un sistema electoral que con el soporte de las tecnologías de la información y la innovación, despeje toda duda o desconfianza sobre el uso de medios “mudos” e “intangibles”. De momento, no disponemos de los estudios y pruebas sobre un sistema informático certificable, y lo más grave es que no existen unas causales de reclamación apropiadas para este medio, pues esta realidad “virtual” supera las del artículo 192 del Código Electoral colombiano. 6. Dos censos electorales Además de dar a conocer el censo electoral vigente con suficiente antelación a las jornadas electorales, podría pensarse en el manejo de dos censos, en vez de uno como se hace actualmente: Un censo para elecciones nacionales y otro para las elecciones municipales, que permita controlar de manera más efectiva la trashumancia electoral. 7. Personal para las elecciones La sentencia de la Corte Constitucional C-230 A expedida en marzo de 2008, le exigió a la organización electoral pasar del bipartidismo al pluripartidismo. En ese orden de ideas, las próximas reformas deberían incluir disposiciones sobre temas sensibles como jurados de votación, comisiones escrutadoras y elección de delegados de la Registraduría en las distintas circunscripciones, entre otros. 8. Justicia electoral Es importante definir las distintas instancias y competencias en temas como reclamaciones, recursos y procesos de nulidad electoral. |