Registraduría Nacional del Estado Civil - Historia de nuestra cédula de ciudadanía
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última actualización 3:30 pm septiembre 2 de 2014

Identificación

Revista Nuestra Huella Digital, Ed.No. 69 Año VI

Historia de nuestra cédula de ciudadanía

 

resena-formato-decadactilar-rnecHace 60 años, el 24 de noviembre de 1952, se expidió la primera cédula blanca laminada, la cual históricamente ha tenido varios cambios hasta llegar a la amarilla con hologramas, que portamos hoy todos los ciudadanos colombianos.

El documento de identidad que se empezó a expedir hace 60 años, ha recorrido un largo camino a la modernidad. Todos estos años han servido para avanzar en las medidas de seguridad hasta convertirse en indispensable a la hora de ofrecer garantías políticas y civiles a los ciudadanos.

La primera cédula de ciudadanía expedida el 24 noviembre de 1952 fue entregada al Presidente de la República de aquel entonces, Laureano Gómez Castro. Este documento se expedía a los mayores de 21 años y estaban excluidas las mujeres.

Los primeros pasos hacia la cédula
El primer modelo de documento de identificación en Colombia era rudimentario. Lo creó el general José María Obando después de aprobada la Constitución de 1853. Para esa época el documento sólo era válido para votar y se llamaba título del elector.

1862 y para que los ciudadanos registrados en la lista de electores pudieran votar en la Convención de Ibagué, se estableció como requisito para votar un documento impreso de calificación, donde constaba que el individuo sabía leer y escribir, el nombre, edad, estado y residencia del elector.

Este mismo documento se mantuvo en la Constitución Política de 1886, la cual contemplaba el sistema de voto indirecto para Presidente y directo para los concejales, diputados y electores.

En 1909 Rafael Uribe Uribe propuso la expedición de un documento de identidad por parte de las municipalidades, obligatorio para votar en todas las elecciones, so pena de multa de 1 peso, pero el proyecto no tuvo acogida.

La Ley 31 del 12 de noviembre de 1929, sancionada por el presidente Miguel Abadía Méndez, dispuso en su Artículo 6 que “El Jurado Electoral expedirá a todo ciudadano inscrito en el registro permanente donde constan, los nombres de los electores, una cédula de ciudadanía que es al mismo tiempo un titulo de elector, suscrita por el Presidente y por el Secretario del Jurado. En dicha cédula se expresarán: la filiación del individuo y una copia fotográfica, pisada por el sello de la oficina que la expide; la firma del interesado cuando sepa hacerlo; el número que al elector corresponde en el registro, y el nombre y domicilio del mismo, y la clase de elecciones aunque puede tomar parte, así como la fecha de la expedición de la cédula”

Estos documentos de identificación tenían un tamaño media carta, diligenciados con tinta y de manera manual, lo que generaba grandes inconvenientes al momento de su conservación, ya que para la época no se contaba con el sistema de plastificación. Si el elector cambiaba de vecindad, debía entregar la cédula y solicitar otra en su nuevo domicilio.

Llega la primera cédula
Los hechos violentos ocurridos en 1948, despertaron la necesidad de crear una Organización Electoral como rama independiente de los intereses políticos, que vio la luz mediante la Ley 89 de ese mismo año, con el objetivo de ser ajena a las influencias de los partidos para que ninguno de ellos tomara ventajas sobre los demás en el proceso de obtención de cédulas de ciudadanía para sus afiliados, ni tomara parte en la formación de los censos electorales, ni en las votaciones y escrutinios.

Desde ese entonces, el Estado colombiano comenzó el trabajo de reseñar a los ciudadanos mediante sus huellas con el fin de lograr la individualización plena de su portador. En 1949, el Gobierno Nacional contrató una Misión Técnica Canadiense para que estudiara las fallas del documento que se expedía para la identificación de los ciudadanos y propusiera las medidas para mejorarla.

A esta Misión le correspondió estudiar el sistema de identificación, señalar las deficiencias y hacer recomendaciones para su mejoramiento en cuanto a la expedición de cédulas, formación de censos electorales y organización de las dependencias técnicas de la Institución encargada de organizar el tema electoral.

A partir del Decreto 2628 del 28 de marzo de 1951 se acogieron las sugerencias de la misión técnica canadiense, entre las que estaban expedir una cédula de ciudadanía laminada y se fijó el 24 de noviembre de 1952 como la fecha para iniciar la implementación de la nueva cedulación.

La nueva cédula blanca laminada, que era expedida por la recién creada Registraduría Nacional del Estado Civil de manera gratuita, era una reproducción fotográfica del ángulo inferior izquierdo anverso de la tarjeta decadactilar y del retrato ciudadano.

La cédula tenía una dimensión de 5 centímetros de largo y 9 centímetros de ancho. Además del número, tenía que contener los apellidos y los nombres del ciudadano, lugar y fecha de nacimiento, estatura, color, señales particulares y su firma, igualmente la firma del Registrador Nacional del Estado Civil y la fecha de expedición.

Para su elaboración, se adoptó el sistema Henry Canadiense de clasificación dactiloscópica y la máquina fotográfica de identificación Monroe-Dou para la fotografía simultánea del ciudadano. Se creó el archivo dactiloscópico único centralizado en Bogotá, un archivo alfabético, numérico, fotográfico y microfilmado.

Tres años después, en 1955, la cedulación se extendió a todos los colombianos mayores de 21 años, su expedición se realizó de manera gradual por lugares y turnos de acuerdo con la necesidad.

De esta forma ya eran más los colombianos que podían acceder a un empleo remunerado, celebrar contratos públicos, presentar demandas, obtener pasaportes, matricularse en las universidades o en los colegios y comprobar la identidad en el recibo de correspondencia.

Con el propósito de unificar el sistema de identificación colombiano, que ahora incluía a las mujeres, fue necesario definir un único documento de identificación, para lograrlo se expidió la Ley 39 de 1961, mediante la cual quedó establecida la cédula de ciudadanía como sistema válido y exclusivo de identidad para todos los actos civiles, políticos, administrativos y judiciales.

En 1975 mediante el acto legislativo No. 1 del 18 de diciembre, se disminuyó la mayoría de edad que quedó en los 18 años, en consecuencia, a esa edad se adquiere el derecho a recibir la cédula de ciudadanía, a participar en los procesos electorales y a asumir todos los deberes y responsabilidades propios de un ciudadano.

Cambios en el sistema de identificación
Con el interés de mejorar el sistema de identificación de los colombianos y por los avances en las técnicas de identificación, en la dactiloscopia y la fotografía, el documento registró su primer cambio en 1993.

La cédula blanca laminada, que se expidió por más de 40 años, fue reemplazada en 1993 por la café plastificada, que surge con la adopción del sistema Prometeo, un proceso de archivo sistematizado que impuso que los documentos se imprimieran en lámina de acetato plastificado, más durables y resistentes a la humedad.

De esta manera se determinó cambiar el documento anterior por uno de color café con plástico de seguridad, tipo tarjeta de crédito de 5.5 centímetros de ancho y 8.5 cm de largo, que era resistente a la flexión, al envejecimiento y a la humedad, el cual se empezó a expedir a partir del 24 de octubre de 1993.

Con este cambio se aceleró el proceso de modernización de la identificación, y en 1997 se aprueba la primera fase del Proyecto de Modernización Tecnológica, PMTI.

En el año 2000, mediante el Decreto 1010, se define la misión de la Registraduría, Entidad a la que el Estado le encarga registrar la visa civil e identificar a los colombianos y organizar los procesos electorales y los mecanismos de participación ciudadana.

Desde ese año, la Registraduría Nacional del Estado Civil inició la expedición de la cédula de ciudadanía de la última generación con base en un moderno sistema de identificación basado en tecnología AFIS (Automated Fingerprint Identification System), el cual consiste en un hardware y un software especializados que permiten la verificación automática de la identidad de las personas a través de la comparación de las huellas dactilares de los ciudadanos y su almacenamiento.

Bajo este sistema a una misma persona no se le puede otorgar otra cédula con diferente identidad.

Este documento les permite a los ciudadanos colombianos contar con un sistema de identificación biométrico con tecnología de punta y altos estándares de seguridad para impedir la falsificación y suplantación de las personas. La cédula amarilla con hologramas ofrece más confiabilidad a la organización electoral, a la rama judicial y a los sistemas penitenciario, financiero y de seguridad social.

La cédula amarilla con hologramas, como se conoce, está elaborada con materiales importados y se imprime con tintas especiales, indelebles y contiene una información codificada en código de barras.

Este formato de cédula permite que los ciudadanos puedan ser identificados empleando únicamente un lector de huella, que al captar la impresión dactilar de la persona, la coteja con la huella que reposa en los archivos de la Registraduría para confirmar su plena identidad, sin necesidad de presentar su cédula de ciudadanía.

Desde 2000 y hasta el 2010, los ciudadanos se identificaron con los tres formatos de cédulas existentes, la blanca laminada, la café plastificada y la amarilla con hologramas. Pero a partir del 31 de julio de 2010 los dos primeros formatos perdieron su vigencia y el único documento válido de identificación para los colombianos mayores de edad es la cédula amarilla con hologramas.

Los avances tecnológicos, que permitieron entre muchas cosas, la digitalización de las huellas, ofrecen a los colombianos la llave de acceso a los sistemas de identificación más seguros del mundo, con tecnología de punta y alta confiabilidad.

Antecedentes normativos para el proceso de renovación

Ley 486 de diciembre 24 de 1988
Art 1. Atendiendo al estado de desarrollo y del proceso de modernización tecnológico que adelanta la Registraduría Nacional del Estado Civil, el Consejo Nacional Electoral a iniciativa del Registrador Nacional del Estado Civil precisará durante los noventa (90) días siguientes a la sanción de esta ley el término dentro del cual el ciudadano deberá renovar su cédula de ciudadanía el cual no podrá ir más allá de la fecha de cierre de inscripciones para participar en las próximas elecciones presidenciales.

Ley 757 de julio 25 de 2002
Art 1. Atendiendo el estado de desarrollo del proceso de modernización tecnológico que adelanta la Registraduría Nacional del Estado Civil, previa consulta con el Departamento Nacional de Planeación, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y en concordancia a la sentencia de la Corte Constitucional C-511-99 del 14 de julio de 1999, precisará el término para que el ciudadano renueve su cédula de ciudadanía, el cual no podrá ir más allá del 1o. de enero de 2006.

Ley 999 de diciembre 29 de 2005
Art 1. Prorróguese hasta el 31 de diciembre del año 2009, el término aludido en el artículo primero (1.o) de la Ley 757 de 2002, para que los ciudadanos renueven su cédula de ciudadanía.

Decreto 4969 de diciembre de 2009 del Ministerio del Interior.
Art 1. Las cédulas de ciudadanía blanca laminada y café plastificada, mantendrán, para todos los efectos, su vigencia hasta el 30 de julio de 2010.


REGISTRADURÍA NACIONAL DEL ESTADO CIVIL

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